viernes, 27 de junio de 2014

Como cuando una mariposa crea una nube con forma de pene en vez de un huracán

Yo creo que hay gente que se masturba por pasar el rato, pero por pasarlo intentando llegar a una especie de nirvana que le saque de ese infierno de vida en que está continuamente. Yo creo que solo quieren salir. Yo creo que eso no está mal. Yo creo muchas cosas.

Hoy me ha dado por empezar a estudiar y en seis horas llevo 3 páginas o algo así. A lo mejor me he pasado exagerando o a lo mejor me he pasado vagueando, pero creo que es como si alguien me estuviera reteniendo las ganas de ponerme a estudiar y fuese una especie de burro siguiendo una zanahoria.... hacia un abismo. Menos mal que hasta ese punto no vamos a llegar. Yo no soy gilipollas, eso se lo dejo al policía subnormal que se estaba partiendo la polla mientras desahuciaba a una familia con tres niños pequeños y que, cuando le han dicho que parase, ha ido a callar esas críticas a golpe de porra. Tampoco esperaba mucho corazón de un cabrón.

El mundo se descuelga pero tu vida nunca lo hace. Te puedes colgar en un árbol. Yo soy más de ver cómo se hunde este Titanic.

miércoles, 25 de junio de 2014

Masturbaciones propias de un día sin ayer

"Yo he llegado a la conclusión de que la gente es gilipollas", Sir Isaac Newton.

Hoy he estado como unas cuatro horas en un cursillo sobre "cómo ser un buen mentor para alumnos de primero de carrera" y me he dado cuenta de que la gente no sabe expresar sus sentimientos y de que esto le tiene que venir de que "los tíos que lloran son una panda de nenazas mariconas y las tías que lloran son unas flojas sensibleras" y de que yo lloro a veces con películas y no entiendo por qué me tendría que sentir mal. Pero el mundo está mal, como cuando los delfines de Los Simpsons tardaron miles de millones de años en reconquistar la tierra cuando sabían que podían expulsar a los humanos tan fácilmente y cuando además estaban en peligro de extinción. Bueno, ni siquiera sé si los delfines la van a palmar, pero es una intuición: la vamos a palmar todos.

El mundo (la concepción esa metafísica que te haces de la realidad aplicándole tu propia subjetividad) da asco y la ideología que tiene todo el mundo también. Nadie mira ya por el otro, sino que ven agresiones personales propias que se convierten en reacciones contra todos. Nadie leyó a Bécquer, nadio vio a Kubrick, nadie huyó a Chile. Nadie. Nunca.

Sir Isaac Newton nunca dijo esa frase, aunque Sir Isaac Newton soy yo.


domingo, 22 de junio de 2014

Las esquinas saben lo que piensas

"Hay un lugar que nadie explora y que todos miran, un mundo increíble que se llama tu mente", Abraham Lincoln.

En realidad no es de Lincoln, pero me gusta inventarme citas célebres para usarlas como argumento de autoridad porque parece ser que el propio análisis material de la realidad y las conclusiones venidas de reflexión no pueden ganar a "lo que dijo Fulanito". Fulanito está muerto. No era un dios.

Hace poco me he dado cuenta de una cosa: la escritura automática no tiene futuro. La gente, en su afán consumista y con sus predilecciones venidas de educación e infancia, no lee todo, lee lo que quiere (o cree querer) y lo que le dicen, pero nunca todo. Y lo peor: lo valoriza y lo jerarquiza en esa escala de valores sin saber ni siquiera de qué habla. Pobres diablos.

En fin, acabaremos todos muriendo y esto no tiene sentido. Tampoco nos hagamos muchas pajas mentales.

miércoles, 18 de junio de 2014

Como marionetas

Desde hace un tiempo, quizás desde que dejé de ser un chaval que iba sin pena ni gloria por el mundo y decidí mirar un poco a ver cómo funcionaba, me ha parecido increíble la forma en la que la caja tonta (o cualquier otro soporte) nos va moldeando las opiniones de una forma tan bestial, de cómo los medios de comunicación te meten una idea como si fuera una flecha que entra de forma limpia y explota al entrar.

Es increíble cómo nos manejan: vemos una protesta en Brasil y pensamos que son un país tercermundista que merece más pan que fútbol, vemos una en Venezuela y recordamos que están bajo el yugo de una feroz dictadura, vemos Grecia (bueno, no, Grecia no la vemos, que ya no interesa lo que pase ahí), vemos Ucrania (bueno, no, Ucrania ahora que ya ha recibido el crédito de la Unión Europea y tiene el gobierno fascista que va a cumplir sus demandas tampoco sale), vemos China y recordamos la tiendecilla del barrio con precios bajos y calidad baja y que curran mucho (los chinos curran mucho, no sabemos si es que son esclavos o nosequé de Tianangmen... porque la plaza esa se escribe así, ¿no?), vemos cosas de Rusia y Putin es un diablo malo maloso que quiere invadir y conquistar todo, vemos un contenedor ardiendo en España y la protesta por derechos laborales ya pasa a ser peor que ETA, vemos ETA y da igual que digan que ya van por la vía política y pacífica que tanto pedíamos que usaran (es que queremos su sangre y sus cabezas en una bandeja, ¿no era así?), vemos un debate político y vamos a ver que dicen estos señores que son expertos aunque no sabemos ni en qué y que hablan con un lenguaje que no entendemos pero que repetimos (porque decir "prima de riesgo" luego en una charla queda muy chulo, queda de señor catedrático, queda de listo y la listeza se valora mucho aunque no la tengas ni sepas qué es), vemos un catalán diciendo que quiere hablar su idioma y pasa a ser otro etarra, vemos un hombre muriéndose de hambre y cambiamos porque empieza el fútbol, vemos muchas cosas y no vemos nada.

Es increíble cómo todas esas cualidades positivas que tiene el ser humano (que hemos llegado a la Luna, coño, que somos listos y buenos) se ven diluidas en una mezcla de intereses económicos (estos siempre están) por querer amasar dinero y poder y acaban dando esta ideología dominante en todos: la de buscar la ignorancia más que el saber (leed sobre Venezuela, Ucrania, la izquierda abertzale, el sistema capitalista, China, la Unión Europea... vais a ver qué risas cuando no concuerde con lo que dice la tele), que busca alienar, dejar idiotas a todos, como espectadores que buscan consumir verdad falsa sin saberlo o quizá sabiéndolo demasiado, que se repiten como si fuera un mantra todo lo que oyen, que han dejado la curiosidad por el conformismo, que prejuzgan, que son autómatas, como ovejas de un rebaño que van hacia un precipicio a tirarse porque se lo dice el perro-pastor, como marionetas... Pero los hilos se rompen y Pinocho se hizo un niño de verdad.

martes, 17 de junio de 2014

Evolución

Dicen que un blog es algo personal y yo creo que no hay nada más personal (personal, persona, jeje) que el pensamiento (persona, jeje) y creo que en este blog verdaderamente estoy siendo personal, no sé.

Cualquier que lo lea verá un popurrí de cosas: que si pajas mentales, que si intentos de hacerme el gran literario, que si intentos de hacerme el politólogo, que si intentos de hacerme el filósofo... que sis. Y creo que es que todo es un poco yo, todo es un poco mi jodida cabecita loca, todo es un poco mis pensamientos y me gusta.

Me encanta cómo he ido evolucionando y cómo me he ido adaptando. Me gusta cómo he ido pasando de ser un chavalín con ganas de hacer cosas a un casi-adulto que las hace. Me gusta. Me gusta que me guste.

Últimamente, desde que me dio un episodio depresivo (ahí, ahí, terminología médica; que se note que aprendiste "Bases psicológicas de los estados de salud y enfermedad" aunque tus profesores digan que eres un vago), veo las cosas con otro cristal, no sé. Desde luego, es como si ahora fuese un dios que puede mirarse desde fuera sentado en su trono y analizarse. Debo haber desarrollado esa inteligencia emocional (aprendí mucho, ¿eh?) que te hace poder controlarte. A veces lo veo. También es gracioso cómo cuanto más sé de ciencia menos me considero persona y más me considero una puta hostia (a mí y a todos). Aclaro: el ser humano es increíble.

Y empiezo con lo que acabo y sigo con lo que seguía, que no hay nada más personal que un pensamiento y yo tengo cientos a la vez, todos conectados y todos inconexos. A lo mejor algún día me descubro del todo, aunque cuanto más descubro más me asombro. O eso creo.

PD: Ahora pienso en Love is all I got, de Crystal Fighters.


lunes, 2 de junio de 2014

El efecto de Twitter a nivel psicológico (establecimiento de jerarquías, conductas, ética e ideología)

Con este título tan de publicación de revista científica (quién sabe, a lo mejor ahora me lo copia la JAMA), voy a intentar explicar una cosa que he visto, y vivido, y es cómo Twitter cambia a la gente.

Por un lado, creo que no hará falta que explique ciertos conceptos, pero por si acaso:
  • Un RT (retweet, retuit) es algo así como copiar una publicación del muro de alguien y que salga en el tuyo.
  • Un FAV (favorito) es como un "me gusta" de Facebook.
  • Un reply es una respuesta que das a esa publicación (de hecho, es otra publicación pero mencionando el @nombredeusuario de la persona que escribió la primera publicación)
  • Un DM (direct message) es un mensaje directo, un mensaje privado que mandas a alguien y que solo puede leer ese alguien.
  • Unfollow (lo contrario de follow) es dejar de seguir a alguien.
  • Un/a tuitstar es una persona con muchos seguidores en Twitter (y, normalmente, que sigue a poca gente).

Hechas las presentaciones, vamos al lío: ¿qué efecto tiene Twitter sobre los aspectos "más psicológicos" de una persona? Pues bien, aclarar que cuando me refiero a ese efecto, me refiero a gente que, por ejemplo, discute/debate/suelta-frases-incendiarias-buscando-un-RT/como-queráis-llamarlo en Twitter. Me refiero a la gente que le da un carácter más político (no al que hace chistes, aunque también se podría aplicar, o al que publica fotos de lugares bonitos, aunque espero que al acabar este post también se vea que se le puede aplicar). Me refiero a gente que busca expresar sus ideas políticas o filosóficas, ya sean del color que sean.

Pues bien, espero que te preguntes ahora, querido lector: ¿Qué efecto podría tener Twitter en que yo me haga más falangista o en que sea más tolerante ante un feminismo expresado de una forma más agresiva? Mi respuesta es simple: el apoyo social.

El apoyo social, como ya se viene diciendo desde hace eones, es un aspecto importantísimo en la psique de una persona. El ser humano es social, es gregario, vive con otros, desea vivir con otros e intenta hacerles partícipes de su vida. El apoyo social juega un papel importante en, por ejemplo, la depresión (el estrés se combate con apoyo social y el propio trastorno del ánimo también tiene mejor pronóstico con un buen ambiente familiar, amigos o pareja que ayuden). ¿Se entiende ya que el ser humano tiene una tendencia a buscar el apoyo (sea de forma consciente porque ha ido aprendiendo y asimilando en la escuela o en casa la necesidad social de tener gente a su alrededor; sea de forma inconsciente buscando su propia supervivencia o mejor la calidad de vida)?

Ahora bien, ¿cómo se consigue ese apoyo social por Twitter? Aquí es donde entrarían en juego todos esos conceptos que hemos explicado antes. A base de RTs, FAVs, DMs, respuestas, etc, el individuo recibe apoyo social (obviando las veces que ese tipo de interacciones vengan para insultar o corregir un error, pero más adelante se verá que esto también juega un papel), recibe un refuerzo positivo para seguir escribiendo ese tipo de tuits, con ese contenido. Por ejemplo, si una persona escribe un tuit diciendo que hay que matar fascistas y se lo retuitean 14 veces cuando, normalmente, escribe cosas sobre su vida diaria (exámenes, viajes, canciones que le recuerden el momento por el que está pasando...) le sirve, primeramente, como una forma de alimentar su autoestima ("joe, normalmente la gente pasa de mí muchísimo y ahora parece que causo furor") que provoca una serie de respuestas a nivel neurológico (no me voy a meter mucho en el tema, pero si alguno quiere, pues buscad en Google cómo va todo el circuito de la recompensa) y que sirven como estímulo de un determinado tipo de conducta. Ese chaval que pasaba por Twitter sin pena ni gloria, que como mucho le daban un FAV a alguna canción o sus amigos le retuiteaban las bromas que tenían en común, acaba de ser valorado positivamente por 14 personas y eso es, para su cerebro, deseable de repetir.

Pero no solo es un tema que tenga que ver con el propio gusto del cerebro por la admiración que sientan los demás y que se traduce en una subida de autoestima, Twitter también juega un papel en el establecimiento de jerarquías. Me explico: ¿cómo se mide la importancia de alguien en Twitter? Siento decirles, damos y caballeras, que, como siempre, es una cuestión de saber venderse y, ¿cómo se vende alguien en Twitter? Con el número de seguidores. ¿Cómo se consiguen seguidores? Con tuits retuiteables y faveables, que tengan el apoyo del seguidor en potencia. Una vez más, para conseguir llegar a lo alto de la jerarquía del grupo social que queramos (y recibir más apoyo al poseer más importancia) tenemos que conseguir apoyo a base, muchas veces, de asimilar formas de conductas. Un ejemplo: tenemos a una chica que siempre ha pensado que ser promiscua es "ser una zorra" (nota: yo apoyo la libertad sexual de la gente y, mientras no me haga daño a mí, vía ETS, a mí, que cada uno se folle a quien quiera, cuando quiera y como quiera). Esa chica escribe un tuit diciendo que "si vistes como una guarra, normal que te violen". Alerta feminista. Recibe unas 14 interacciones ("vaya, y antes pasaba totalmente desapercibida") por Twitter, unas diciéndole que es una machista gilipollas y otras mandándole escritos para que lea. Un par de amigas suyas también le dicen por WhatsApp que lo que acaba de decir es "bastante fuerte" y que "deberías pensártelo porque es muy ofensivo". Su exnovio, al que ella considera que es un niñato, en cambio, le ha dado un RT. Vemos, por tanto, que tiene un par de refuerzos negativos para seguir escribiendo este tipo de tuits ("lo que vistes determina que te violen"), tanto en que su exnovio (una persona a la que detesta) esté de acuerdo con ella, como en que sus amigas le hayan dicho que se ha pasado (y, como es lógico, haya bajado la estima que le tenían). Esa chica, entonces, se lee los textos que le acaban de pasar sobre feminismo y ve que no les faltaba razón a sus amigas. Se disculpa, borra el tuit, no vuelve a escribir eso. Esa chica empieza a seguir a l@s feministas que le han hecho la crítica con los textos, "para aprender". Aprende a valorarse a sí misma como mujer, empieza a escribir tuits sobre la igualdad y gana seguidores: "wow, subidón" (puedo cambiar el mundo, me valoran: refuerzo positivo). Esa chica pasa a ser muy retuiteada y a ganarse fans (y muchos seguidores). Esa chica es una "tuitstar" del feminismo. Esa chica ha pasado de ser machista a subir a lo más alto en la escala del feminismo en Twitter. A esa chica se la toma como referente a la hora cuando otros, con menos seguidores y más recién iniciados, quieren aprender feminismo. Esa chica ha entrado en la jerarquía.

Espero que ya haya quedado patente el efecto que tiene el apoyo social tanto, por un lado, en nuestro estado de ánimo, pero también en cómo interpretamos el mundo, en la ideología que tiene cada uno, en cómo nos comportamos, y en cómo vemos al resto dentro de una jerarquía. Podría poner miles de ejemplos, pero más bien tiraré de mí:

Hola, me llamo Raúl y Twitter me ha hecho tener ideas afines al materialismo dialéctico, al comunismo (con ciertos toques libertarios), al (trans)feminismo y a más cosas. Todo ello empezó desde un chaval que quería leer las cosas que estaba haciendo el 15M (15M que descubrió por una amiga de su hermano que empezó a hablarle, a él, a un niñato que pasaba sin pena ni gloria por el mundo, después de que le puteasen con la beca de bachillerato). Todo ello continuó con seguir a Democracia Real Ya o colectivos como la Asamblea Sol. Todo eso derivó en seguir a gente a la que esas cuentas retuiteaban, en escribir mi opinión al igual que hacían ellos, en ver que me retuiteaban y empezar a interesarme más en lo que ellos escribían y en cómo lo escribían. Todo eso siguió derivando en seguir a gente que me contestaba con una crítica sobre lo que decía: unas veces eran los más fachas diciéndome que a los niñatos comunistas como yo habría que matarlos, otras veces eran los más comunistas diciéndome su teoría (que me hablase una de esas personas por DM, uno de esos referentes, era increíble: ya no pasaba por el mundo sin pena ni gloria). Todo eso siguió hasta un punto en que asimilaba rápidamente lo que (los que yo valoraba) me pasaban y defendía, a veces de forma bruta (como me pasó cuando tuve que lidiar con el feminismo), lo que yo creía. Todo eso derivó en querer aplausos y retuits: ya llegaba un punto, cuando tuve una cuenta con 1000 y pico seguidores, en que me veía casi coaccionado a escribir (o ponía lo que los 1000 y pico querían o me llevaba una bronca de cuatro horas o 10 unfollows). Decidí borrar la cuenta.

Los ejemplos que he puesto eran inventados, excepto el mío (así que si alguno se ve reflejado en ellos es casualidad o paranoias). Espero que se haya notado la base psicológica (los refuerzos, positivos o negativos, los efectos a nivel de estado de ánimo y de autoestima, las jerarquías, etc). Esto no es un estudio siguiendo el método científico, sino una observación y una explicación que yo hago con mis conocimientos, así que tampoco se lo pase nadie como una ley universal.

Como siempre, estoy abierto a debate y no me importará contestar cualquier comentario.