jueves, 29 de marzo de 2012

La huelga ya es un éxito



Y es que, por mucho fracaso sindical del que hablan muchos "listillos" de derechas, la huelga general de hoy, 29 de marzo, ha sido un éxito rotundo: el pueblo se ha echado masivamente a la calle. Piquetes informativos, manifestaciones por toda España y participaciones del 80% o más en algunas universidades. La huelga contra la reforma laboral (la octava huelga general de la democracia) ha tenido un gran impacto, aunque haya sido silenciada por la Patronal o los medios.

La reforma laboral es una matanza de derechos de los trabajadores, que van a sufrir la crisis que provocaron sus jefes. La reducción de la indemnización por despido, la posibilidad de ser despedido por unos 9 días de baja o aunque haya beneficios en la empresa, bajadas de sueldo, tener que demostrar el trabajador mismo que su despido ha sido improcedente o la eliminación de bonificaciones por ser madre (supongo que Gallardón no voataría a favor de esta "violencia estructural") son algunas de las reformas cachondas que nos quiere dejar Rajoy junto con su ministra de Trabajo, Fátima Báñez (que, irónicamente, no ha trabajado en su vida). ¿La causa de todo esto? Según el PP: la crisis, que, recordemos, crearon los empresarios y banqueros y quieren que paguen los trabajadores. 


Lo cierto es que cualquier persona con dos dedos de frente puede ver una cosa: el PP es un partido de derechas, que defiende los derechos de los empresarios y los mercados (exacto, no defiende los derechos de los trabajadores) y se ve que los trabajadores españoles tenían demasiados "lujos" que los empresarios, ahogados por la crisis financiera (que no laboral), no pueden permitirse. Supongo que estos señores trajeados también habrán vivido por encima de sus posibilidades. ¿Qué consecuencias trae la reforma laboral? Despidos, trabajos precarios, contratos basura, gente agarrándose a clavos ardiendo para no perder la casa y más paro. El propio gobierno ha anunciado que la reforma destrozará un millón y medio de empleos hasta que la cosa se estabilice. Eso, lógicamente, si se estabiliza.

Sea como sea, la huelga general ha servido para una cosa: darnos cuenta de la mierda de país en que vivimos. El parón tan grande que ha habido (mayor en la industria que en el comercio) está siendo silenciado por los medios de comunicación, los políticos (nuestra trabajadora Fátima dice que "las reformas son imparables") y la policía (que, para variar, ha desempolvado y limpiado la sangre de las porras para "volver a la carga" policial).

Nuestros "objetivos" medios de comunicación nos venden a los sindicalistas como borregos violentos que no saben lo que piden y que se han dedicado a perder un día de trabajo para quemar ruedas o contenedores en la calle y hacer el tonto y el bruto con los piquetes.


Los políticos han tenido diversas posturas. El PSOE apoya la huelga, aunque ha seguido yendo a currar al Congreso (excepto uno de sus diputados). El PP sigue en sus trece, lógicamente, y las reformas no se paran. Aparte están "los grupos minoritarios de izquierdas" (como los calificaba hoy el telediario de Antena 3), que no solo apoyan la huelga general, sino que han salido a la calle a apoyar a los trabajadores. Izquierda Unida ha decidido donar el sueldo de sus diputados (sí, los diputados siguen cobrando aunque hagan huelga) a una ONG y desde esta madrugada teníamos a varios diputados (como Alberto Garzón) en piquetes y viendo la increíblemente "justa" actuación de la policía, que se negaba a dar su número e identificarse. Además, ha habido unos 58 detenidos (entre los que había corrido el rumor de que se encontraba el actor Willy Toledo) y unos 9 heridos, de los cuales uno de ellos era un chaval de 19 años de Vitoria que ha ingresado en la UCI y ya está estable (6 de estos 9 heridos eran policías, que SÍ han salido en la televisión, a diferencia del joven de Vitoria).

A lo largo de la historia, las huelgas han conseguido parar países, derrocar gobiernos, ganar derechos para los trabajadores o hacer revoluciones. Han abierto mentes, despertado a la población y unido a los ciudadanos. Ahora, en cambio, en España parece que seguimos con la mentalidad franquista de que "la huelga es un delito contra la patria" y que toda idea que vaya contra el capitalismo "es cosa de rojos cabrones". 

La reforma laboral nos afecta a todos: trabajadores, jubilados, empresarios, políticos, estudiantes. Todos somos ciudadanos del mismo país y si este aumenta su paro no haremos sino destrozarlo más y conseguir lo que parece que lleva buscando el PP desde que entró al gobierno: derribar el Estado de derecho. El próximo paso, que ya se va viendo un poco, es la Sanidad. Auguro tiempos difíciles, mis queridos compatriotas. Tiempos difíciles y enfermos.

Desde aquí, mandar un abrazo y un enorme agradecimiento a todos aquellos que os habéis manifestado contra esta salvajada llamada refoma laboral y a los que habéis hecho piquetes. La tarea era parar el país y hacernos notar y se ha conseguido. ¡Gracias! Sois un orgullo e inspiración, compañeros.

sábado, 24 de marzo de 2012

El opio del pueblo


La religión es una estupidez en sí misma. Al margen de la infinidad de dioses y salvaciones que nos han estado vendiendo a lo largo de la historia, las ideas anquilosadas sobre cómo debemos comportarnos nos muestran la función más "libertadora" de las religiones. Y es que las religiones son dictaduras morales.

No arremeteré contra religiones que no conozco y, por eso, hablaré de la mayor farsante, hipócrita y estúpida de todas ellas, la cual tengo un poco más cerca: la cristiana católica. Sí, amigos, esa religión que predica el amor al prójimo y no ha dudado a lo largo de la historia de la humanidad en perseguir a todo aquel que se oponía a sus diez mandamientos y sus numerosos pecados.

La Iglesia católica ha servido únicamente para dos cosas: establecer un código ético entendible para cualquiera y controlar a toda la población (ya que el que no lo seguía era perseguido o "ardía en el Infierno para toda la eternidad"). Pero, ¿esta fórmula se la han inventado ellos? Obviamente, no. El catolicismo se basa en neoplatonismo y estoicismo. Del primero cogieron la separación entre el mundo terrenal y el celestial, además de la separación entre cuerpo y alma y algunas ideas sobre la ética de Platón. De los estoicos cogieron las leyes naturales, como por ejemplo son el derecho a la vida y laobligación de perpetuar la especie (derivadas en su odio hacia la homosexualidad y las abortistas).


Este remix de filosofías, fue hecho por San Pablo, además de una labor bastante grande de los "padres" de la Iglesia como San Agustín de Hipona, que le dieron el cuerpo que tiene ahora. Todo ello, lógicamente, siguiendo la idea de que el alma es inmortal, ya que Jesucristo resucitó, y si no lo fuera no tendríamos posibilidad de inmortalidad y, qué cosas, no les seguiría nadie. Serían uno de los muchos locos que ha habido a lo largo de la historia como Aristóteles (que defendía que el alma moría con el cuerpo), Santo Tomás de Aquino (aristotélico, fue prohibido durante mucho tiempo, aunque él sí creía en la inmortalidad del alma) o Guillermo de Ockham (que criticaba las riquezas eclesiásticas y la unión de fe y razón, Iglesia y Estado y teología y filosofía). Como vemos, estos "locos" eran los que no caían bien al papa.

Y es que el papa, y con papa me refiero a todos los que ha habido, siempre ha intentado quitarse de en medio al que atentase con su forma de vida. No podía permitirse el lujo de que le quitasen los lujos. Desde el papa Borgia (un mafioso medieval, que entre él y sus hijos eran una panda de pecadores merecedores de 2300 hogueras) hasta el actual, han intentado ridiculizar posturas o, incluso, quitarse verdaderamente de en medio a todo aquello que se opusiera a la Santa Sede.

La Iglesia católica es un organismo de corrupción. Su única función en la sociedad era darnos una salvación eterna y una inmortalidad y de una forma clara. Se inventaron una serie de mitos que la ciencia ya ha conseguido dar por falsos y, en lugar de dejar de darlos por válidos y verdaderos, aún siguen diciendo que "Dios hizo al hombre", "formó el mundo en 7 días" o que "plantó un jardín y luego se lo llevó". Todo muy bonito.

La creencia ciega en estos mitos por parte de la población, y el hecho de que además nieguen otro mitos igual de fantásticos y absurdos, demuestra una única cosa: el hombre se aferra a no querer morir. Eso o que es extremadamente idiota. El ser humano no quiere morir, por mucho que los suicidios demuestren lo contrario (para suicidarse hay que tener mucho valor y pasar por un momento de extrema depresión), y se aferra a las más inverosímiles verdades en lugar de buscar la suya propia. La ciencia ya ha encontrado una verdad demostrable y la religión una que no se puede demostrar, ¿con cuál quedarse? Pregunta retórica.

Aparte de los atrasos culturales que ha propiciado la fe ciega en la Biblia, las represiones contra todo el opositor a ella deberían bastar para no volver a querer oír hablar del cristianismo. Los millones de muertos por Inquisición, Cruzadas o guerras como las de la Reconquista parecen no contar. Por no hablar de la responsabilidad directa de estas muertes por parte de los papas, que apoyaban a la Santa Inquisición o a las Cruzadas, o de los obispos, cardenales y altos cargos eclesiásticos. Ellos, desde sus lujosos palacios y villas, sentados en sus bonitos asientos de madera y vestidos de bellas túnicas doradas, mientras comían sus lujosos manjares, no se preocupaban del brujo de turno al que quemaban por robar un trozo de pan, o del soldado que moría en Jerusalén porque un hombre quería dominar un palmo más de tierra.

El catolicismo es una barbarie. A lo largo de la historia lo ha sido y aún en nuestros días lo es. Sus campañas provida (como el "Sí a la vida" de Madrid) y sus ataques contra sectores como los homosexuales, las abortistas o la izquierda, demuestran que son una idea anticuada, que no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y que aún desea esa hegemonía pública que tenía en el Medievo.


El papa arremete una y otra vez contra las "asesinas" que matan a su hijo por tener una deficiencia, pero no aboga por métodos anticonceptivos o fecundaciones in vitro, que acabarían con el problema al poder quitar esos genes. No, porque eso sería algo nuevo y a la Iglesia no le gustan los cambios.

El papa arremete contra el uso del condón, ya que incumple la ley natural de Dios (¿de Dios o de los estoicos?) sobre la perpetuación de la especie. Es un acto contra la naturaleza y, en cierto modo, es una forma de asesinar al hijo no concebido. Eso sí, si pillas el sida y te mueres de ellos te jodes, porque solo se preocupan por los niños no nacidos.

El papa arremete contra los homosexuales por ser perversos, pecadores y antinaturales (vaya, otra vez estoicismo), ya que el sexo solo es una herramienta para la procreación. Qué irónico que la Iglesia haya sido salpicada además por numerosos casos de pederastia en los que el sacerdote violaba a un pobre muchacho. Ahí, supongo, la cosa no cuenta.

En definitiva, "el opio del pueblo" no debería quejarse tanto de ideas de hace medio siglo teniendo en cuenta que ellos son una mezcla de ideas de la Grecia Antigua, que se unieron hace dos mil años. Más bien deberían preocuparse por renovar un poco el tema de los odios hacia diferentes colectivos y acciones, no vaya a ser que el pueblo se desenganche del opio y se pase a otra droga, haciendo que nuestro señor Benedicto equis uve palito perdiera su trono y su reino.

Desde luego, el tema de odiar cosas no lo pone en la Biblia. Supongo que lo diría Jesús con el micrófono apagado y en plan extraoficial y al final no salió en la edición final del libro. No sé de dónde lo sacará este hombre...


sábado, 17 de marzo de 2012

Disfruten lo votado


No hay duda de que las reformas que está llevando a cabo el Partido Popular desde que está en el Gobierno son totalmente necesarias y harán que España salga de esta "gran crisis". No hay duda. Si las empresas ahora mismo no despiden porque les costaría una millonada y abaratan el despido, está claro que vamos a crear empleo. De la misma forma, está claro que vamos a reducir el fracaso escolar despidiendo profesores o poniéndoles más trabajo, que hace que tengan que dar peor las clases, las cuales ahora mismo están abarrotadas con más de 30 alumnos por aula. Está claro que el gobierno actual de España va a sacarnos de esta estafa crisis.

Desde luego, como podéis haber apreciado por la ironía, el PP lleva meses intentando destruir todo lo que el "pobre" ha conseguido ganar en derechos, para mejorar la vida del "rico", que goza de todos los privilegios. En este país, pronto llegaremos a los casos de la dictadura: gente trabajando por cuatro duros, sin poder dar a sus hijos una educación y, encima, debiéndose sentir agradecidos. 

Españoles, Franco ha vuelto. Se ha materializado en un partido conservador, antiprogresista y capitalista, que tiene un discurso demagogo y cuyos únicos votantes (espero) sean los restos pseudohumanos de la España franquista. La otra España, confío, votará a algún partido de izquierdas, por aquello de ser obreros. Confío en que no se cumpla aquello de "eres más tonto que un obrero de derechas".

Y es que desde que el PP "reina" en nuestro país, ha empezado a detrozar poco a poco, reforma a reforma, todos los logros conseguidos por la clase obrera. Empezando por la educación pública, la cual quieren privatizar cada vez más. Han reducido plantilla de profesores, obligado a apelotonar a los alumnos en clases de 30 chavales, quitado un año de ESO añadiéndoselo a Bachillerato, reducido en subvenciones, cambiando los temarios de oposiciones (cuando los profesores llevaban meses ya estudiándoselos) y subvencionando mientras la enseñanza privada, la Iglesia o los toros. Wertgüenza de país.

Lo mismo quieren hacer ahora con los trabajadores: abaratar el despido (cosa que llevan deseando las empresas que no pueden pagar tantos trabajadores, ni despedirlos por falta de dinero para pagar la indemnización), prácticamente obligando al parado a ser voluntario o haciendo periodos de prueba para no tener que pagar. Todo esto, ¿para qué? Pues para beneficiar al sector que defiende el Partido Popular: los empresarios. Por eso la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) no dice nada. Aunque los sindicatos, a los que la mayoría de la población califica de vendidos (pues los financia el Estado), no han reaccionado demasiado rápido.

¿Su próximo paso? La Sanidad pública y gratuita, que ya está sufriendo recortes como reducción de personal o copago en algunas comunidades, intentando no solo que paguemos la Sanidad ya en nuestros impuestos, sino también cuando la utilizamos. Vergüenza, canallada y todos los apelativos posibles. Estar enfermo no se elige. Pronto tendremos que pagar nuestros trasplantes de corazón o de riñón, después de haber pagado durante 40 años el sistema de Sanidad pública.


Mi opinión, como futuro estudiante universitario becado y médico, es que no vamos a poder sacar el país de una crisis creada por banqueros si premiamos al banquero corrupto mientras destrozamos todos los derechos del trabajador sin culpa. 

Destrozar la educación pública nos hará volver a la época de la dictadura, en la que solo el señorito rico podía estudiar y el hijo del pobre, aunque fuese 12 veces más listo, tenía que trabajarle el campo. Ya no solo les importa un bledo el fracaso escolar de la escuela pública. Les da soberanamente igual. Lo que quieren es que cada uno pague su educación (eso sí, los impuestos también) y ya si aprueban o no es cosa suya. Un país sin gente cualificada, desde luego, va a salir de la crisis...

Destrozar los derechos de los trabajadores, mintiéndoles mil veces para que se crean que es necesario ese destrozo, no conseguirá sino devolvernos a la época de la revolución industrial, donde los empresarios contrataban a niños y mujeres porque cobraban la mitad que un hombre, obligándoles a trabajar en pésimas condiciones y sin derecho alguno.

Por último, destrozar la Sanidad pública solo demuestra una cosa: la doble moral del Partido Popular. Por un lado, desde su ideología ultracatólica, luchan por la vida del feto intentando que el aborto sea un delito. Por el otro, luchan porque solo se cure quien pueda pagarse la cura. Si alguien no puede pagarse la cura, que no se hubiera puesto enfermo de cáncer o no hubiese tenido un infarto. Un enfermo crónico supone un gasto innecesario, según la ideología pepera. 

Por eso, mentes españolas, pensad a quién votáis en las elecciones. Un partido que busca la total privatización solo beneficia a alguien: al que le sobre el dinero. El pobre deberá buscar la igualdad, pues no somos pobres o ricos, solo somos personas. 

Invirtiendo en educación conseguiremos mentes privilegiadas y formadas, capaces de inventar curas u objetos que harán que nuestro país avance. Invirtiendo en los derechos de los trabajadores conseguiremos unas mejoras en sus condiciones y una felicidad que se verá plasmada en un aumento de productividad: si algo te gusta y no te cuesta hacerlo, intentarás poder hacerlo siempre y mejor. Invirtiendo en Sanidad conseguiremos llegar a lo que ansía el hombre desde los albores de los tiempos: la inmortalidad, pues no hay mayor inmortalidad que la no enfermedad. 

Todas estas razones me hacen pensar que una crisis creada por las malas acciones de los banqueros no puede solucionarse destrozando los derechos básicos del pueblo. Esta "crisis" se soluciona luchando contra el fraude fiscal, quitando las ayudas a la Iglesia (excepto a las ONGs o ayuda humanitaria), condenando a los culpables de la crisis, buscando las causas de esa crisis e implementando métodos para que no vuelva a ocurrir. De ninguna forma conseguiremos salir de la crisis con jóvenes cualificados únicamente para albañiles, que trabajen de sol a sol y que encima mueran por no poder pagarse el médico.

Demasiadas familias están ya en la calle, habiendo perdido sus casas por no poder pagar la hipoteca, para que se recorte en lo básico y no se intenten arreglar los agujeros que tiene nuestro sistema. Espero sinceramente que el gobierno del recorte acabe pronto y que los españoles voten con conciencia. Mientras tanto, votantes del PP, disfruten de lo votado.


viernes, 16 de marzo de 2012

Estúpida homofobia



La tendencia homofóbica reinante en España es, para mí, uno de los mayores retrocesos que demuestra nuestra sociedad, y lo cierto es que no tiene sentido. Los homófobos españoles utilizan argumentos irracionales del tipo "da asco" o "es antinatural" para defender sus posturas ante la comunidad gay, pero ¿se pueden aceptar como válidos estos argumentos?

La mayoría de las razones que da una persona para defender la homofobia y castigar a la persona homosexual están basadas en la moral cristiana (si, esa doble moral antitética que se contradice entre la teoría y la práctica). Según el cristianismo que nos enseñan, la ley natural de Dios dice que el hombre tiene que unirse a la mujer para que de esta unión la especie se perpetue. Cualquier utilización del sexo que no tenga este fin es pecado. Supongo que cuando un cura abusa de un niño no debe contar...

 Lo cierto es que esa homosexualidad que tanto castigan los sectores eclesiásticos es más antigua que el propio Dios que lo considera pecado. La homosexualidad acompaña a la humanidad desde tiempos de la Edad Clásica, donde los griegos y romanos antiguos la practicaban sin tapujos ni complejos e, incluso, la consideraban más factible que la unión natural de hombre y mujer (aunque los romanos le ponían más restricciones por nivel social). Según Sócrates, el verdadero amor es el amor homosexual, aunque más que de forma carnal de forma espiritual e intelectual. Supongo que en esta época ya reinaría cierto machismo.

De todas formas, la homosexualidad llegó a España con los romanos y no fue hasta el cristianismo cuando se consideró algo totalmente aberrante. Los santos inquisidores quemaban a sodomitas en la hoguera, purificando sus cuerpos del delito de la carne. No fue hasta la llegada de la Ilustración cuando se empezaron a cuestionar estas ideas irracionales y se empezaron a luchar por los derechos. Desde 1822 y hasta la Guerra Civil y la dictadura franquista, la sodomía dejó de ser un delito. Con nuestro amigo Franco, se inició una persecución hacia los "violetas", que, tras la vuelta de la "democracia", derivó hacia una aceptación acompañada de homofobia. Desde entonces se han hecho grandes cambios hacia la normalización de un colectivo perseguido por atentar contra los principios de la Santa Madre Iglesia.

Y es que es la Iglesia la principal promotora de este odio irracional y sin sentido. Su deseo por controlar a la población y sus ideas que, aunque filosóficamente aceptables, derivaron en odio a todo lo que no fuese igual a ellos, consiguieron matanzas y violación de derechos de miles de personas por el simple hecho de sentir atracción por su mismo sexo.

La homofobia en España debe acabar, principalmente porque la mayoría de los homófobos ni siquiera saben por qué lo son. Los argumentos de "son enfermos", "dan asco" o "es una vergüenza", están sacados de la época oscura de la dictadura franquista, en la cual se alababa a un militar ultracatólico como a un dios y se tomaban por ejemplo sus ideas fascistas, intolerantes, cerradas, absurdas, violentas e irracionales sobre cómo debía ir el mundo.

El primer paso es la aceptación. Si la gente no descubre por sí misma que una persona homosexual es igual de respetable como una persona que no lo es y no acepta que todos en este planeta somos personas, sin importar nuestra raza, religión, sexo, color de ojos, gustos musicales u orientación sexual, nunca podremos avanzar como sociedad hacia metas más productivas como conseguir un desarrollo sostenible, promover el intercambio de culturas o llegar a un modelo político o económico eficiente. Nos cerraremos en banda hacia nuestros odios estúpidos sobre cómo debe ir el mundo porque así nos lo ha dicho un ente supremo e invisible en un libro fantástico y por medio de su hijo el carpintero.

El segundo paso es la normalización. Algo que has aceptado es algo normal. No es ni bueno ni malo, simplemente es, y eso pasa con la homosexualidad. Según Kinsey, la mayoría de la población es bisexual en cierto grado (hay pocas personas que sean homosexuales o heterosexuales puras), habiendo mantenido relaciones sexuales con ambos sexos a lo largo de su vida. Siguiendo este estudio, ¿qué nos puede hacer pensar que la homosexualidad es mala? Además, determinadas especies de mamíferos (como los bonobos), demuestran conductas homosexuales puntuales, con lo que queda demostrado que la innaturalidad de la homosexualidad es otro invento del cristianismo (basado en las leyes naturales del estoicismo).

Después de una aceptación y normalización, la sociedad no sentirá ese odio hacia la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) y se podrán comenzar las leyes y luchas por el respeto de algo tan superfluo, vacuo y sin importancia como es la orientación sexual. Los políticos no pueden gobernar de acuerdo a la Biblia y a las estúpidas creencias de una religión de capa caída como es el cristianismo. Si lo hicieran así, seguiríamos quemando gente por decir que Dios no existe. La religión y la política no pueden ir unidas, aunque en este país haya sido siempre así.

La solución a la homofobia pasa por la separación de Iglesia y Estado, las campañas de aceptación de diferentes orientaciones e identidades sexuales y la búsqueda de un mundo igualitario en el que lo único importante sean las acciones y no las ideas. Así, conseguiríamos acabar, por ejemplo, con el bullying que se da a chavales gays en las clases, el secretismo que tienen algunas parejas casadas heterosexuales en las que uno de los dos es gay o las ganas de maternidad/paternidad de buena gente que no puede adoptar por convenciones sociales sobre lo que es una familia.

En este país hemos llegado a un punto crítico en el que da más asco ver a dos hombres/mujeres besándose que ver a un niño en la calle pasando frío y muriéndose de hambre, a un banquero robando millones a familias que solo querían hacer su vida o a políticos mentirosos prometiendo cosas que luego no cumplen. Eso sí debería ser motivo de desagrado.


jueves, 15 de marzo de 2012

"No matarás"


Aprovechando el revuelo que creó hace días ya la perlita de nuestro ministro de Justicia ("En la sociedad actual en muchas ocasiones se genera una violencia de género estructural contra la mujer por el mero hecho del embarazo"), me parece interesante reflexionar sobre el aborto.

¿Qué es el aborto? Se trata de la interrupción prematura del embarazo, lo que la Iglesia llama "asesinato". Centrándonos en esta última, la Iglesia, parece desde luego totalmente paradójico que sea la principal opositora del aborto por considerarlo asesinato y, al mismo tiempo, sea una de las mayores asesinas de la historia.

La Iglesia es la madre de las Cruzadas, esas guerras sangrientas contra los "infieles". Las antepasadas medievales y cristianas de lo que ahora llamamos terrorismo islámico y que consideramos una de las mayores salvajadas. Además, su querida y antigua Inquisición, juzgaba a los "herejes" y los condenaba a torturas crueles, sádicas e inhumanas por el simple de hecho, por ejemplo, de blasfemar contra Dios o la Vírgen, cometer pecados o ser "bruja". Supongo que las matanzas que hacían ellos en las Cruzadas no eran motivo de herejía, el quinto mandamiento ("No matarás") no se aplicaba en estos casos.

Pero dejemos a un lado la historia eclesiástica y centrémonos en el presente. El principal argumento de la Iglesia para defender al feto es el "No matarás" (sí, eso que saltaban en las Cruzadas o con la Inquisición), porque el único que puede decidir sobre la vida es Dios. Este ente sobrenatural del que no se puede demostrar si existe o no, que nadie ha visto, excepto los santos míticos, y que bajó a la tierra en forma de carpintero treintañero para morir cruzificado, decide quién vive y quién muere. No podemos hacer nada contra su decisión. Supongo que también será quien controla las enfermedades, a las bacterias y virus, quien mueve las nubes y crea las riadas e inundaciones, los terremotos, las erupciones volcánicas y los huracanes. Quien hace que suba las mareas, mata dragones y te deja el euro debajo de la almohada si pones ahí un diente de leche que se te ha caído. Estaba ironizando, pero desde luego veo estúpido usar el pretexto de Dios como argumento. Si siguiéramos esa línea argumental no habríamos llegado a la situación de desarrollo tecnológico y, por ejemplo, la medicina se habría quedado en las pomadas a base de hierbas que se hacían en época medieval.

Está totalmente claro, o al menos así lo veo yo, que nuestra moral no puede basarse en un libro mítico escrito hace dos mil años y lleno de alegorías simples para que un público analfabeto las entendiese rápido. La ética cristiana, actualmente, es absurda y sin sentido. Hace falta algo más, y en el tema del aborto también se hace visible. No es Dios quien decide sobre la vida y la muerte, por lo que no es justo para una persona cargarle con el peso de la maternidad.

No es cierto que las embarazadas estén sufriendo una violencia estructural por parte la mayor parte de la población. Si una persona se ve obligada a abortar, y con persona me refiero a niña menor de edad y sin trabajo, es principalmente por la educación (cristiana en el caso de España) que se le ha dado.

Desde pequeños nos enseñan que el sexo está mal, que usar condón es pecado y, desde luego, que abortar es asesinar. Además, esta sociedad clasista y capitalista en la que vivimos nos hace desear tener unos estudios y una riqueza, porque sin ella no seremos nada. Si juntas todo esto te da una solución alarmante para el embarazo: el aborto. Y digo alarmante porque me parece la peor de todas.

Si una chica se queda embarazada, lo primero que piensa es que sus padres no se deben enterar. Como se da cuenta tarde (para usar la píldora del día después, que es una forma de evitar embarazos, pagando un desorden hormonal gigantesco), recurre al aborto, porque un embarazo le destroza la vida de "estudios, mansión y fama" que tanto deseaba. ¿Cómo llega al embarazo a su edad? Porque se considera tabú el tema del sexo y, como todos sabemos, los adolescentes lo primero que queremos hacer es todo aquello que se considera de adulto para demostrar que lo somos, aunque sigamos siendo niños. Además, y lo más alarmante desde luego, como la Iglesia ha conseguido que los jóvenes no usen condones, pasa lo que pasa.

¿Mi solución al problema de los abortos? Más normalización del sexo. Que los padres, profesores, amigos, hablen del tema sin tapujos, porque es la cosa más natural del mundo. Que consigan que los niños no lo vean como una normal para saltarse y creerse adultos, sino como una de las tres funciones vitales que realiza todo organismo vivo, según la biología. Que se eduque a la población adolescente sobre el beneficioso uso del preservativo, y sobre otros métodos anticonceptivos, para que no lleguen al "asesinato" del aborto, que es la peor solución de todas al embarazo.

Con todas estas cosas, conseguiremos una juventud abierta de mente, que utiliza el condón (previniendo embarazos no deseados y enfermedades venéreas). Por eso, señora Santa Madre Iglesia, renueve sus mandamientos o, al menos, sus ideas sobre ellos. Quizás estén usando argumentos anticuados a problemas novedosos.


No es fácil nunca para una mujer abortar, por muy joven o inmadura que sea, y recordará ese "asesinato" de por vida. Si tiene hijos, dudo mucho que no llegue a pensar en el hijo que podría haber tenido. Además, las abortistas suelen ser mujeres o chicas que han sido violadas, en cuyo caso es comprensible que aborten.

Repitiendo mi conclusión final, estoy a favor del aborto aunque lo condene totalmente. Nuestra moral colectiva cristiana nos ha metido la idea de asesinato en la cabeza y está claro que, por muy ateos que seamos, tendremos esa idea de que matar un feto es asesinato (doble moral, porque matar a un preso no lo es, matar en la guerra no nos parece tan malo y matar animales, siendo nosotros animales, no nos lo parece). Desde aquí, mi opinión humilde: antes que abortar, dar al niño en adopción y, antes que eso, no hacer el amor sin condón ni a la ligera.

¿Medidas? Sería repetir lo mismo: concienciar a la población sobre las ventajas de la adopción, normalizar el sexo y que deje de ser tabú y ponerse un poco en la piel de la abortista.Así conseguiremos un mundo en el que no hagan falta los abortos.


martes, 13 de marzo de 2012

Circo malo, y sin pan

"Panem et circensis" o lo que es lo mismo "pan y circo", es una locución latina que describe a un gobierno que da alimento y un entretenimiento a su población para que esta no se preocupe por la política. Desde tiempos de Roma, los políticos han hecho "generosas" donaciones de alimentos a los más necesitados y han provisto al pueblo de un entretenimiento, ya sean toros, gladiadores o el fútbol de hoy en día.

Pero, tras la noticia de la deuda de 752 millones de euros de los clubes de fútbol, ¿el pan y circo está funcionando? Por un lado, el pan no para de subir (y con pan me refiero a cualquier producto en general), mientras que el pueblo tiene cada vez menos dinero (exclúyanse de pueblo con menos dinero a todos los "pobres" patricios modernos que tenemos ahora). Por otro lado, el circo es cada vez más inefectivo por lo estúpido que es y porque la población se da cuenta de ello. El fútbol está corrompido por un sistema asqueroso que intenta cegar al pueblo o que, al menos, aparte la vista de los problemas verdaderos.

Mientras los futbolistas, algunos de ellos que dicen venir de casta humilde, disfrutan en sus mansiones, con sus flamantes esposas modelos, conduciendo esos cochazos y "matándose" a trabajar pegando patadas a un balón, el pueblo pasa hambre, pasa frío, familias que lo han perdido todo y que ya no tienen pan ni pueden permitirse el circo. La política tradicional y arcaica deja entrever lo más cruel del sistema: el pueblo no tiene pan y el circo es una panda de rufianes.

Desde luego, los futbolistas cobran lo que se les permite. Desde que el fútbol se convirtió en el espectáculo por excelencia de los españoles, sus sueldos se multiplicaron hasta la saciedad, llegando a las cifras millonarias de las grandes estrellas del balón (Messi cobra 11 millones de euros al año, mientras Cristiano Ronaldo cobra unos 12). Millones de obreros en España trabajan el doble, hacen una labor por la sociedad que no es cegarla y cobran una ínfima cantidad, mucho menor que la de estos señores.

Quizá el español quiera que un hombre que patea un balón se lleve el dinero en vez de un hombre que opera corazones, que apaga fuegos, que construye casas o que arregla cañerías. Quizá prefiramos vivir una vida penosa pero con una pequeña distracción, como es el fútbol, antes que ver a nuestros hijos en una universidad o ser operados gratis. Parece ser que se cumple aquello de que "si no me duele, no me hace falta médico". Con futbolistas que no pagan, a ver cómo pagamos al médico cuando duela...

lunes, 12 de marzo de 2012

#razonesporlamonarquia


"Cinco razones por las que la monarquía es un sistema mejor". Así rezaba este domingo día 11 uno de los artículos del periódico ABC, uno de esos artículos que crean polémica. En él, Ramón Pérez-Maura argumentaba sobre las grandezas de la monarquía como la mejor forma de gobierno. Tras leerlo, no puedo sino pensar en la sarta de, en mi opinión, bobadas que ha conseguido decir este hombre en un solo escrito.

Empezaré desmantelando las razones que da don Ramón. La primera de ellas, es que la monarquía defiende la pluralidad de identidad y la constante renovación dentro de la continuidad. Una parrafada increíble para decir una sola cosa "es el rey de toda España y no se cambia nunca, puesto que no se podría elegir a otro". Además, este señor nos enumera una serie de títulos nobiliarios que ostenta nuestro monarca. Y yo me pregunto, ¿cómo puede un rey defender la pluralidad de identidad de la población si un hombre se cree vizcaíno y otro barcelonés? No defiende ninguna de esas dos identidades, solo defiende una: la del que se cree español.

La segunda razón que da el señor Pérez-Maura sobre la eficacia de la monarquía es su alejamiento de la naturalidad, que según él está en la república, pues la monarquía es un sistema más moderno. Presupongo que este señor sabrá de la ineficacia que tenían las monarquías romanas y que la política de Roma mejoró enormemente al cambiar a los reyes etruscos por la República. Presupongo, además, que este señor no debe ser católico, puesto que si la República es lo más natural y el cristianismo aboga por la ley natural frente a la humana (algo parecido al estoicismo), sería una paradoja ideológica. Además, si es el estado más natural, y siguiendo la estela de muchos contractualistas (entre ellos el señor Locke, paladín del Liberalismo que tanto intenta defender el PP), la República sería la forma de gobierno más justa, pues se acercaría a ese estado de naturaleza en el que tan bien nos iba.


Pero esto no es una clase de filosofía, sigamos desmantelando la monarquía. La tercera razón que da es que la monarquía es un sistema independiente, lo que en sus propias palabras significa que no está impuesto por ningún partido, sino que es un derecho natural (¿Natural? Pero si hace un momento decía que lo natural es antiguo y la monarquía siempre es moderna...), que se hereda de padres a hijos. Defiende la herencia, porque como todos sabemos los hijos heredan todo de sus padres, en la historia nunca ha habido reyes malos con hijos cabrones, nunca...

Sigamos. El cuarto punto vital de este gran artículo es la defensa de que el rey constitucional tiene una capacidad de gobierno muy limitada y, debido a esto, no ocurriría nada si tomase una decisión mala, ya que su poder es prácticamente nulo. Con este poder tan nulo, me pregunto yo, ¿para qué queremos un rey? Haciendo gran demagogia, si este tipo de reyes no cumplen ninguna función política, vamos a poner a cualquiera de rey, que no pasará nada.

El último punto, y sobre todo su último párrafo, son los que más me han cabreado. Nos intenta vender la monarquia no como la mejor forma de gobierno, sino como la mejor posible, ya que somos seres limitados y no podemos llegar a los ideales que pretendemos alcanzar. Tras soltar este insulto hacia nuestras ideas, el gran señor Pérez-Maura escribe una frase de José María Pernán (un conservador monárquico en contra de la II República) en la que ridiculiza la figura del Presidente de la República al lado de Carlos V. Todo muy monárquico. Pero lo realmente insultante es que sea capaz de escribir lo siguiente: "Esta afirmación es de 1937. A muchos nos parece plenamente válida".

Señor Pérez-Maura, dejando a un lado sus argumentos simplistas, rebuscados e infantiles, sin ningún tipo de razón creíble aparte de la estupidez del "es bueno porque me gusta", debo decirle que sus alusiones a la Guerra Civil, a frases usadas por fachillas de aquellos tiempos y a expresar su gusto por ellas no hacen sino hacer pensar al lector que es usted un simpatizante de los regímenes totalitarios (y esto es una forma bonita que tengo para decir que me ha parecido usted un fascista). Dicho esto, y criticado todo lo que he podido y, sobre todo, querido el gran artículo del gran ABC, daré mi opinión sobre la monarquía.

Desde principios de la historia hemos podido observar una cosa: el monarca no siempre es el mejor gobernante. Ya Platón decía que las monarquías derivaban a la peor forma de gobierno: la tiranía, y ¿no es cierto que la mayoría de las veces lo han hecho? Un buen rey es un tesoro bastante poco frecuente en la historia de la humanidad (y no me refiero a un buen rey siguiendo los cánones de lo que es un buen rey hoy en día). Los faraones egoístas explotaban al pueblo para construirles tumbas, los bárbaros de los reyes medievales empujaban a su pueblo en cruentas batallas contra otros reinos "infieles" y los déspotas monarcas ilustrados intentaban mejorar las condiciones de un pueblo, aunque con reformitas atractivas pero ninguna profunda. La realeza ha dado asco.


Actualmente, la monarquía parece que solo tiene una función: salir en las estúpidas revistas del corazón. ¿Qué otro tipo de función tiene la monarquía? Es una institución sin poder, heredera de un dictador poderoso y que pervive aún por la cobardía de los "demócratas" de este país. Por no hablar de los escándalos que sacuden a la Corona. Por un lado, las metidas de mano en las arcas por parte del Yernísimo, por otro la compasión que siente el Rey por los golpistas del 23-F. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar un gasto innecesario? Porque ese es otro punto clave, la Casa Real recibe al año una ayudita del Estado por valor de 8 millones de euros que, haciendo otra vez gran demagogia, es mucho más de lo que mi padre (que trabaja como un esclavo) cobrará en toda su vida. ¿La diferencia? Mi padre no nació en una familia real, ni fue amigo del señor Francisco Franco, ni "nos trajo la democracia".

¿Democracia? ¿Con una monarquía? Creo que ninguna. Hemos mezclado dos conceptos antagónicos y hemos dado un monstruo: la monarquía parlamentaria. Un pueblo no puede ser dirigido por un gobernante sin poder y por un sistema democrático a la vez. O monarquía o democracia, pero juntar soberanía real y nacional es una aberración que al final deriva en lo que tenemos ahora: un Rey que reina pero no gobierna, aunque cobre 8 millones al año por hacer viajes y dar discursos de Navidad.

jueves, 8 de marzo de 2012

Día de la mujer trabajadora

Trabajadora, soñadora, amante, esposa, madre, compañera, vividora, símbolo de lucha y pasión, compasión personificada y musa de la inspiración. La mujer tiene un sinfín de atributos positivos, aunque no todas puedan aplicárselos lógicamente. De todas formas, el espíritu revolucionario de este género ha llegado a despertar conciencias sobre la situación absurda a la que ha sido empujado por culpa del machismo ancestral de nuestra sociedad.

La mujer ha conseguido desarrollar una doble tarea: por un lado es la perfecta madre, esposa y amante que exige la filosofía conservadora; por otro es una eficiente luchadora, pensadora e intelectual. Esta doble corriente de trabajo en el hogar y en la sociedad no puede ser comparada al mediocre trabajo de muchos hombres en un ÚNICO campo: el social, que, como ya digo, es verdaderamente deprimente en muchos casos. La estupidez del hombre en lo intelectual es pocas veces superada, por otro hombre, más aún en lo referente al tema de la mujer.

Desde que Aristóteles dijera aquello de que "la mujer es un ser inferior, un varón deforme o un hombre al revés", pasando por una serie de perlas anteriores de Platón y la Biblia y posteriores de diversos filósofos como Nietzsche ("Todo en la mujer tiene una solución: se llama embarazo"), la mujer se ha visto sometida al hombre por una idea estúpida de superioridad de género, cuando han demostrado en varias ocasiones su maestría e igualdad en diversas áreas masculinas.

Algunos ejemplos de estas mujeres brillantes son la reina Cleopatra, la matemática Hipatia, la química y premio Nobel Marie Curie, la actriz Marilyn Monroe, la comunista Dolores Ibárruri, la cantante Edith Piaf, la pintora Frida Kahlo, la poetisa Rosalía de Castro o la compasiva Teresa de Calcuta. Estas grandes mujeres consiguieron eclipsar a muchos hombres en el campo en que trabajaron.

Lo cierto es que el machismo reinante aún en nuestra sociedad se debe a una influencia de la Biblia: la mujer fue creada a partir de la costilla de Adán, con lo que debe someterse al hombre, pues es una parte de él. Esta imbecilidad ha acompañado a lo largo de los siglos a los diferentes gobiernos cristianos, especialmente en España, el paladín del catolicismo. Los Reyes Católicos (a pesar de que Isabel la Católica fue una de las mujeres fuertes de nuestra historia), la dinastia de los Austrias, la de los Borbones, los conservadores, los carlistas, la derecha de la CEDA y nuestro Generalísimo. Todos estos machistas arcaicos desplazaron a la mujer al papel de buena esposa, buena madre y, en todo caso, barata trabajadora. Una especie de esclava sumisa y eficiente cuyo cometido era el embarazo y el trabajo duro.

No fue hasta el gobierno de la Segunda República cuando se impuso el voto universal (que incluía el voto de las mujeres, aunque estas, influenciadas por ese catolicismo machista, votasen a la derecha). Clara Campoamor fue una de estas sufragistas, mientras que otras como Victoria Kent, se oponían al voto de la mujer (esta abogada estaba en contra de ello pues la mujer española no estaba preparada para votar debido a la influencia de la Iglesia sobre ella, y luego se demostró que razón no le faltaba).

Lo cierto es que las mujeres han conseguido demostrar a lo largo de la historia su igualdad e incluso superioridad en gran parte de los aspectos que históricamente se han considerado masculinos. Son grandes profesoras, grandes médicas y abogadas, perfectas proletarias y empresarias, grandes políticas y excelentes pensadoras. Su historia se ha forjado en un sinfín de dificultades causadas por un hombre temeroso de dejar de ser el primero de la creación. El machismo tiene sus días contados a pesar de que las mujeres sigan cobrando menos, ocupando menos puestos de importancia o siendo aún mal vistas en algunos trabajos.

Personalmente, estoy orgulloso de mi madre y mi tía (dos grandes trabajadoras, personas y madres) y de mis profesoras (que me han enseñado casi todo lo que sé). Estas mujeres han conseguido formar la opinión positiva que tengo sobre el sexo femenino y mi total apoyo y defensa por la causa de la igualdad de géneros.

Por una sociedad igualitaria, ¡FELIZ DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA! Disfrutad todo lo ganado y seguid luchando por todo lo que nos queda por conseguir.


martes, 6 de marzo de 2012

La Fiesta Nacional

La Fiesta Nacional, el toreo, el arte de matar un pobre animal de forma lenta y dolorosa, la tauromaquia, el orgullo de España, el oficio del torero... Demasiadas formas para nombrar la misma idea: Tortura sangrienta a un animal asustado.

En teoría, el hombre mata animales para alimentarse de su carne, utilizar su piel, su pelo, etc. Ese tema podría aún en la sociedad actual (ya muy desarrollada tecnológicamente) verse como algo arcaico, pero aún así aceptable. Aunque seamos sinceros, ¿sacamos algún provecho de matar a un toro? Algunos dirán que nos comemos su carne o su cuero es utilizado para fabricar algo. Ingenuos. ¿La razón principal de que vaya una persona a ver una corrida de toros es que luego vaya a comer o a vestir algo?

Los argumentos estúpidos en torno a la justificación de la tauromaquia son numerosos y variados: es tradición milenaria, cultura propia de este país... También era tradición la pelea de gladiadores y ahora lo vemos como algo barbárico; también es cultura el carácter español del descuido o la picardía (que por ejemplo está generando actualmente la llamada "economía sumergida") y no por eso es más justificable.

La tauromaquia solo cumple una función: dar al hombre la violencia gratuita y necesaria que parece necesitar para vivir, devolverlo a los gloriosos días en que era un simple animal salvaje y sin razón, que se movía por sus instintos. Parece ser que los evolucionados y totalmente cultos protaurinos olvidan que ya no somos un animal, que en teoría somos un algo más.

Además, las continuas ayudas a la tauromaquia (que serán aumentadas por el señor Wert) por la razón de mantener la cultura del país son un insulto contra la ciudadanía, contra el animal y sobre todo contra la decencia. Algo tan rudo, absurdo, barbárico y salvaje como es la tortura de un animal asustado en un ruedo mientras la gente mira y aplaude y las cámaras graban debería ser extirpado como si se tratase de un tumor de la increíblemente anacrónica sociedad española. Quizás podríamos aprender de lugares como Las Vegas, donde se celebran este tipo de espectáculos pero sin dañar al toro y donde no es tortura, sino simple lucha pacífica entre hombre y animal.

Personalmente y como ya he dicho, veo una absurdez extrema continuar pagando a un hombre (y más aún subvencionándolo) para que mate a un pobre animal de forma gratuita y sin ningún fin. Ese dinero podría ser perfectamente utilizado en mejorar las condiciones de vida de los españoles en Sanidad o Educación, aumentar las campañas de concienciación sobre problemas más serios (alcohol, tabaco, drogas, conducción, violencia de género) o subvencionar energías renovables y proyectos de desarrollo sostenible.

La tauromaquia es un problema grave. El "pan y circo" de los romanos se está convirtiendo cada vez más en poco pan y muchos y variados circos, algunos de ellos totalmente pasados de época, pero con la aprobación de la población. Como ciudadanos, es nuestro deber acabar con este tipo de "fiestas", devolver el esplendor a la cultura española y concienciar a la población sobre un trato igualitario para con los animales (pues en teoría somos animales más evolucionados). Algún día futuro veremos la tauromaquia como algo salvaje y pensaremos en la barbaridad que fue...

domingo, 4 de marzo de 2012

El dinero

¿Qué es el dinero? Esta pregunta tan simple y a la vez tan compleja guarda en su interior una gran duda que nos corroe a todos, porque ninguno sabríamos responderla. El dinero no es nada y lo es todo. El dinero es un demonio inteligente esclavizado en un papel de color que nos domina, nos corrompe, nos dirige y nos mueve. Es una especie de mano que nos mueve como si fuéramos marionetas.

Analizando la historia de la humanidad no podemos sino ver que el dinero es la materialización física de una idea que nació con el hombre: la propiedad. El hombre no es hombre si no quiere poseer, si no quiere hacer de algo que no es suyo algo que sí lo sea. El hombre es egoísta por naturaleza, un ser vil y despreciable cuyo fin en la vida es poseer algo. El hombre no es bueno ni malo, solo es un algo que quiere tener otro algo. El otro algo puede ser otra persona, un espacio de tierra, un objeto material, una función, un pensamiento, un poder...


El dinero nos da la oportunidad de llenar ese vacío que tenemos en nuestro corazón, esa fuerza indeterminada que nos empuja a poseer y a querer adueñarnos de algo, intentando llenar un espacio que no tiene fondo. La codicia y la avaricia humana se manifiestan a través del dinero, ese papelito que incluso vale más que una vida.

¿Qué culpa tuvieron los árboles y animales que murieron al talar aquellos bosques? ¿Qué culpa tuvieron aquellas civilizaciones tan antiguas y "bárbaras" por no estar tan avanzados como nosotros? El dinero mueve mundos y destruye ideales. El dinero dirige ejércitos y conquista mentes. "Poderoso caballero es don Dinero", decía Quevedo. Poderoso caballero imaginario que ha conseguido destruir a los otros dioses, imponiéndose como Dios supremo de este Olimpo mundial. Asumámoslo, somos simples peones dirigidos por un caudillo.

Matamos, robamos, saqueamos, violamos, quemamos, destruimos... Todo por dinero. Todo por poseer algo. Todo por ser dueños de algo. Todo por intentar conseguir algo que no nos llenará. Algún día nos daremos cuenta de que la creación del dinero fue nuestro mayor error, pero quizá entonces sea demasiado tarde...