"Y
así fue como Raúl se borró el Twitter, pero se quedó con la gente guay
que había conocido ahí y con las cosas buenas que tiene. A la que más
echaré de menos es a Cospedal."
Primer día de mi ida de Twitter. Ha sido bastante gracioso porque la gilipollez de show que me monté de despedida me hizo perder chorrocientas horas de estudio, horas de estudio que obviamente tuve que recuperar por la noche (empalmando) y en clase me quedaba dormido y copiaba lo que soñaba en mis apuntes.
Gilipolleces de mi vida diaria aparte, lo cierto es que la desconexión me está sentando bien. Mi perfil de Twitter había degenerado mucho y no sé muy bien ni cómo. Desde la primera idea que me vino hace un par de años de hacerme Twitter "para ver lo del 15M", mi perfil degeneró a una búsqueda del RT y el FAV, a una necesidad de complacer a los demás con basura intelectualoide sin ninguna carga argumental más que la consigna o el sarcasmo barato. Que tenía debates interminables de besugo, con gente de derechas o de izquierdas, fachas o comunistas, feministas, anarquistas, pero que tenían un grave problema llamado efecto Duhning-Kruger, que creían que tenían una superioridad intelectual y una formación de doctorado en todas las áreas del saber, cuando en realidad su formación era decente y en un campo muy reducido. Pero claro, tú te tienes que callar porque eres un puto rojo autoritario, machista-leninista, niñato elitista, paternalista y reformista, que no tiene ni idea de qué habla y que debería morirse para que el mundo fuese mejor.
El feminismo y el comunismo no se trata de tener consignas vacías o tuits mordaces, se trata de cambiar día a día la conciencia de la masa social, para encaminarla a un fin que es el fin de la opresión de una clase sobre otra y el fin de la opresión de género. No es "ganar RTs y alimentar mi ego".
Y por eso, porque Twitter parece un patio de recreo de un colegio de párvulos, yo me piro. Creo que debo haber tenido una alienación muy grande al sobrevalorar tanto una gilipollez tan enorme como es una mierda de red social que para lo único que vale es para convocar manifas y para soltar frasecillas a modo de greguerías de Ramón Gómez de la Serna.
Y ahora, si me disculpáis, voy a ver el exterior de la cueva de Platón que ha sido mi vida.
Te entiendo bien, he estado a punto de llegar a una situación parecida alguna vez que otra, aunque no soy tan bruto y borro la cuenta! "desaparezco" un tiempo y todo vuelve a la "normalidad". Entro de vez en cuando a leer (la verdad es q a veces hay enlaces con contenidos muy interesantes a los que quizás no llegaría de otro modo) y poco más. No deberíamos perder de vista lo que es Twitter, al fin y al cabo.
ResponderEliminarPor mi parte me has dado una alegría volviendo, siempre me ha gustado leerte. ;-)